En un nuevo capítulo de la violencia política digital en Argentina, la diputada nacional Lilia Lemoine (conocida en el mundo del cosplay como Lady Lemon o Lady Lemon Cosplay) y otras dos referentes libertarias —Lucía "Lu" Palavecino y Marilú "Marilongui" Medina— enfrentan una campaña de sextorsión que combina extorsión económica, difusión no consentida de material íntimo y la creación de deepfakes y rape bait para humillarlas y presionarlas políticamente.
El caso, que avanza en la Justicia federal, tiene como principal imputado a Mario Rubén Casalongue, dueño y director del portal Nova (y otros sitios como minutonacional.com), junto a su coordinador Ulises Catriel Cuenca. Según la denuncia presentada por Lemoine en febrero de 2025 y la apelación del fiscal federal Gómez Barbella en marzo 2026, el empresario solicitó ayuda para obtener pauta publicitaria oficial del gobierno de Javier Milei. Ante el rechazo —incluyendo una invitación declinada a su canal de streaming—, inició una serie de publicaciones difamatorias con fotos íntimas originales (obtenidas por métodos ilegales como phishing o robo de dispositivos de exparejas) y, sobre todo, fotomontajes manipulados (deepfakes rudimentarios hechos con herramientas como Paint o editores básicos).Estas imágenes adulteradas incluyen superposiciones de rostros en cuerpos desnudos o en poses explícitas, acompañadas de textos agraviantes como "diputrola", "trolibertaria" o insinuaciones de relaciones ficticias. En el caso de Lemoine, ella misma aclaró públicamente que "todas las fotos que esta escoria subió mías son hechas con Paint", pero combinadas con notas que inventan romances o conductas deshonrosas, todo con el claro objetivo de extorsionar por pauta estatal. El fiscal describe estas acciones como de "tinte extorsivo" en el marco de violencia de género digital, hostigamiento y discriminación.
Lo más grave: parte del material publicado configura rape bait, un tipo de contenido misógino que busca incitar o simular escenarios de humillación sexual extrema, violación o degradación, usando las imágenes manipuladas para "cebar" ataques en redes y generar vergüenza pública. Esto se suma a la difusión de una foto íntima de Marilú Medina (Marilongui) obtenida cuando era menor de edad vía phishing ilegal en su celular, y fotos privadas de Lucía Palavecino extraídas de una computadora robada a una expareja años atrás. En ambos casos, las imágenes se usaron para agravar el hostigamiento con textos sexistas y políticos.
Desde el ecosistema libertario se denuncia un doble estándar misógino de sectores kirchneristas e izquierdistas: mientras estos ataques contra mujeres de La Libertad Avanza reciben poca condena mediática amplia, casos similares contra figuras opositoras generan indignación inmediata. Lemoine ha expresado su frustración: "porque somos libertarias parece que hay vía libre para el abuso", destacando la rabia por la lentitud judicial y la coordinación con "figuras muy oscuras y siniestras de medios Clase B". Casalongue ya tendría antecedentes de condenas por métodos similares, e incluso se menciona su pasado en una agencia de modelos con menores posando de forma sugerente mezclada con contenido erótico.
La causa avanza: el fiscal impulsa el procesamiento por intento de extorsión, violencia de género digital y difusión no consentida, con restricciones de acercamiento ya impuestas. Mientras tanto, Lilia Lemoine —cosplayer reconocida por su trayectoria en eventos, ASMR y contenido creativo antes de la política— sigue defendiendo que este tipo de acoso enfermizo no quedará impune.
Este caso no es solo sobre pauta oficial o fotos íntimas: es una muestra clara de cómo la sextorsión digital con deepfakes y rape bait se usa como arma política contra mujeres que desafían el statu quo, en un contexto donde la misoginia parece selectiva según el color político. La Justicia tiene la palabra, pero el silencio de ciertos sectores habla por sí solo.
"La señorita Lemoine y las otras afectadas sufrieron sextorsion (Extorsión mediante evidencia sexual), Deepfakes rudimentarios (por no usar IA), Rapebait y en el caso de una de ellas pedofilia sistemica (Difusión de contenido intimo en memoria de edad)"
-M. Monterd de Women's network 3.0