Si eres de los que llega a casa con un tomo nuevo de Batman, Wonder Woman o Harley Quinn bajo el brazo y tu mamá solo dice: “Ay, mijo, sigue comprando... pero no te gastes todo tu dinero”, no es solo porque sea generosa. Es porque ella ya fue geek antes que tú, sin saberlo ni llamarlo así. En México, las mamás y abuelitas no solo entienden tu pasión por los cómics o los superhéroes: la vivieron primero. Lo hicieron cuando no era "moda", sino lo que llegaba a la tele abierta, a los puestos de periódicos o en las revistas semanales.
Gracias a ellas, hoy no hay "peros" cuando compras un cómic. Ellas conocen a los personajes porque leyeron (o vieron) versiones pioneras de esas historias.
Los 60 y 70: Dramas románticos en viñetas
Antes de los superhéroes estadounidenses o el anime masivo, nuestras abuelas y mamás mayores se cultivaron con los grandes del drama latino en Lágrimas, Risas y Amor (1962-1995), la revista icónica de Yolanda Vargas Dulché.
Eran historias potentes: Rubí (la ambiciosa que manipulaba por poder), María Isabel (la lucha indígena), Yesenia (la gitana apasionada), El Pecado de Oyuki (tragedia oriental) o Sangre de Ébano. Era puro melodrama en sepia con temas complejos: desigualdad, venganza y amor prohibido. Se leían religiosamente, se coleccionaban y se intercambiaban. ¡Era su escape emocional y su primera entrada al mundo de la narrativa gráfica!
Los 70: El crush con Lynda Carter y el Batman del barrio
Las mamás de esa década se enamoraron de Lynda Carter como Wonder Woman (serie transmitida en México desde 1977 por Canal 5). Ese giro mágico, los brazaletes y el Lazo de la Verdad representaron un empoderamiento total.
Y claro, tenían a su héroe local: El Pantera. Gervasio Robles, el vigilante rudo del barrio, saltó del cómic de Daniel Muñoz en los 70 a la televisión años después. No era un millonario con gadgets; era un "carnal" de colonia peleando contra la corrupción real. ¡El Batman mexicano en todo su esplendor!
Los 80 y 90: Archi, Editorial Vid y el ascenso del superhéroe
Las mamás de entre 35 y 50 años crecieron con Archi (el pelirrojo indeciso entre la sofisticada Verónica y la dulce Betty) en las ediciones de Novaro y Vid. Era el triángulo amoroso eterno.
Luego vino el gran boom de Editorial Vid. Gracias a esas "grapas" baratas en los puestos de periódicos, las mamás jóvenes conocieron a la Mujer Maravilla, Red Sonja (la guerrera bárbara), Batman (un crush oscuro desde 1987) y Superman. Vivieron sagas épicas como La muerte de Superman o La caída del murciélago. ¡La cultura pop era totalmente accesible!
Hoy: Gracias, mamá, porque tú lo entiendes
No es que las mujeres hayan empezado a sentir atracción por la cultura geek recientemente (aunque Wonder Woman y Harley Quinn reclutaron a nuevas generaciones); es que ahora es más obvio. Las chicas de los 70 a los 90 fueron geeks sin etiquetas, desde Rubí hasta la Liga de la Justicia.
Cuando llegas con un tomo de Harley Quinn, mamá no pone peros. Ella sabe que Harley rompe ciclos tóxicos igual que Rubí rompía esquemas; sabe que Wonder Woman tiene la fuerza de Lynda Carter y que Batman es el detective torturado que ella ya leía.
Gracias, mamá, por haber sido geek en secreto. Por leer dramas en sepia, ver héroes en tele abierta y comprar tus historias en el puesto de periódicos de la esquina. Hoy, comprar un cómic no es un gasto; es continuar tu tradición.
¿Tu mamá te ha sorprendido con alguna anécdota de Rubí, Lynda Carter o El Pantera? ¿O quizá te pide que le prestes el nuevo de Harley? ¡Cuéntanos en los comentarios! Feliz Día de las Madres a todas las mamás geek que nos entendieron antes que nadie.
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