sábado, 1 de noviembre de 2025

Ni Wonder Woman se salva: Los pervertidos de las grandes editoriales


En un mundo donde los héroes salvan el día con puños de acero y rayos láser, parece que algunos no pueden resistirse a meter la nariz (o algo peor) donde no deben. Marvel y DC, las dos titanas del cómic, nos han regalado iconos como Spider-Man y Batman, pero también un puñado de "salvadores" que rozan lo creepy, lo voyeurista y lo francamente perturbador. Y sí, ni siquiera la imponente Wonder Woman escapa de sus garras babosas. Basándonos en arcos clásicos de los 80, 90 y 2000 (nada de Vertigo o independientes), desglosamos a estos antihéroes con más hormonas que honor. Prepárate para el cringe: aquí va el club de los pervertidos con capa.


Marvel: Donde el tamaño sí importa (y el encogimiento es un fetiche)



Marvel es maestra en transformar poderes en excusas para el mal gusto. ¿Quién necesita villanos cuando tus propios héroes te hacen cuestionar su membresía en los Vengadores?

- **Ant-Man (Eric O’Grady, el Irredeemable)**: Este no es el simpático Paul Rudd del MCU. En *Irredeemable Ant-Man* (2006), Eric se encoge para espiar a mujeres en la ducha, colarse en sus habitaciones y hasta esconderse entre sus pechos como un pervertido de película de los 70. Roba la novia de su amigo muerto y la deja embarazada. Marvel lo vendió como “antihéroe relatable”, pero hoy sería cancelado en un tuit.

- **Ant-Man (Hank Pym, el original)**: Hablando de encogimiento erótico, en un número de *Avengers*, Hank sale diminuto de entre los senos de la Wasp después de una noche de pasión, diciendo: “Bien, Jan, tu turno”. Marvel confirmó que era un juguete sexual vivo. ¿Romántico o asqueroso? Tú decides, pero el fetiche por el tamaño está servido.

- **Wolverine**: El mutante canadiense tiene, en un compartimento de su mente, a todas sus compañeras mutantes y algunas enemigas en bikini. Igual que Namor tiene una puerta titulada “Sue” de la que emanan gemidos de placer; Logan tiene una “sala” dedicada a fantasías sexuales. Ahí están: Psylocke, Storm, Mystique y una versión de Emma Frost con látigo que quiere castigarlo por ser un “chico sucio”.

- **Starfox (Eros, hermano de Thanos)**: El titán del amor tóxico. Con poderes de empatía, induce “atracción irresistible” en quien quiere, terminando en juicio por acoso en *Avengers #300* (1989) tras seducir a una mujer casada. Deja un rastro galáctico de corazones rotos y demandas.

- **Daken (hijo de Wolverine)**: No hereda solo garras, sino feromonas manipuladoras. En *Dark Avengers*, seduce a Avengers y X-Men de ambos géneros para controlarlos, sin importar su orientación. Es como un Wolverine con aftershave hipnótico: puro caos hormonal.

Estos tipos convierten las misiones en coqueteos forzados. ¿Salvadores o acosadores con superpoderes? Marvel dice lo primero; el sentido común, lo segundo.


DC: La Liga de la Justicia... y la Injusticia Sexual


DC no se queda atrás. Aquí, la diversión slapstick se cruza con el harassment puro, y Wonder Woman, la reina amazona, es la víctima estrella de más de un baboso.

- **Plastic Man (Patrick “Eel” O’Brian)**: El elástico supremo es el rey del voyeurismo. En *JLA #33* (1999), se transforma en el ajustado vestido de Big Barda durante una misión, “ayudándola” mientras la manosea sin consentimiento. Y con Wonder Woman: se cuela en su habitación para verla cambiarse, ganándose amenazas de muerte con el lazo de la verdad. Diana lo odia a muerte, y con razón. Es Deadpool sin el encanto, puro humor de los 90 que envejece mal.

- **Superman (el Hombre de Acero... en una peli porno)**: En *Action Comics #593* (1987), Sleez lo mind-controla para filmar una cinta XXX con Big Barda en una cama indestructible. Darkseid se la envía al marido de Barda como “regalo”. Forzado o no, es el Clark Kent más incómodo de la historia.

- **John Constantine**: El detective del infierno es un manipulador nato. En *Hellblazer*, coquetea, engaña y se acuesta con heroínas, demonios y lo que pille, dejando un rastro de corazones (y almas) rotos. Carismático, sí, pero su vicio por el sexo es tan adictivo como su tabaco.

- **Doctor Manhattan (de Watchmen, pero canon DC)**: Desnudo eterno y orgías cuánticas. En una escena infame, tres versiones de él tienen sexo con Silk Spectre (seis manos incluidas). ¿Filosofía nudista o creep total?

Y Lobo… bueno, el intergaláctico borracho folla con todo lo vivo (y muerto), pero su exceso gore lo saca un poco del mainstream puro.


 El crossover del horror: Wonder Woman, la eterna diana de los babosos


¡Ah, Diana! La guerrera amazona que defiende la verdad y la justicia... pero no puede defenderse de los ojos lascivos de sus “aliados”. Plastic Man no es el único: en arcos de Justice League, hasta aliados como Blue Beetle han tenido momentos de “admiración excesiva”. Es como si DC dijera: “¡Mira qué fuerte es! Ahora, ¡mírala en bikini!”. Estos tropes machistas de los 80-90 reflejan una era donde el “humor” excusaba lo inaceptable. Hoy, reboots como *Wonder Woman* de Greg Rucka la empoderan de verdad, pero el legado creepy persiste en memes y foros.

No es algo exclusivo de machos



El club de los creepies no es un boys’ club exclusivo. Las damas también meten la pata (o la mano) con comentarios que hoy nos harían gritar “¡Consentimiento, por favor!”. Harley Quinn, esa reina del caos con martillo, es la culpable estrella aquí. En su serie New 52 (alrededor de 2014), en el issue #11, Harley no puede resistirse al “boob window” legendario de Power Girl y suelta piropos dignos de un catcall amazónico: “¡Oye, nena, ¿ese corte de pelo es para que quepan mejor los globos?” o algo así de directo y baboso, mientras intenta “ayudarla” con un vestido que resalta… bueno, lo de siempre.

Y no para ahí: en la miniserie *Harley Quinn Loves Power Girl* (2015), la cosa escala a flirteos juguetones pero con un toque voyeurista, donde Harley fantasea con “sentarse en su cara” o envidia sus curvas hasta el punto de desearlas con un genio de la lámpara. Es como si Harley dijera: “¡Igualdad! Si los chicos pueden ser pervertidos, yo también, pero con más glitter y confeti”. Esto equilibra la balanza: no es machismo puro, es un fetiche colectivo de la era post-Crisis donde los cuerpos superheroicos eran excusa para fanservice en ambas direcciones. Power Girl, pobrecita, con su ventana al infinito, atrae babosos de todos los géneros como moscas a la miel. ¿Salvación? Los reboots modernos la tratan con más respeto, pero el legado… ay, el legado.


Conclusión: ¿Evolución o excusa?

Estos pervertidos nos recuerdan que los cómics son productos de su tiempo: los 80 y 90 rebosaban de chistes sexistas que hoy nos harían bloquear al escritor. Marvel y DC han madurado (gracias a #MeToo y críticas fan), con más diversidad y consentimiento en sus historias. Pero ¿y si revivimos a estos tipos en el MCU o DCEU? Imagina a Eric O’Grady en *Ant-Man 4*: puro disaster. Al final, estos “héroes” nos enseñan una lección: el verdadero poder es respetar límites, no encogerse para violarlos.

¿Cuál de estos te da más repelús? ¿O tienes otro ejemplo que agregar al panteón de los creepies? ¡Comenta abajo, sin spoilers de The Boys!

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